manual
4 Frases que ellos adoran oir
Para mejorar tu relación, tal vez sólo te haga falta saber qué debes decir.
Si estás buscando una forma de lograr que tu chico se sienta como un rey, no pienses más: sólo necesitas decirle una de estas poderosas frases, y observar cómo se ilumina su cara.
“Voy a probarlo”
Ya sea tomar un sorbo del exótico cóctel
que inventamos, unirte a nuestro
hobby por un día o poner un poco de
pimienta entre las sábanas, a los hombres
nos encanta que una mujer no se
niegue a probar cosas nuevas. Eso
muestra que tienes suficiente confianza
en ti misma como para dejar que
te veamos fuera de tu zona de confort,
y que no vas a permitir que la relación
pierda novedad. “No podía creer que
mi novia accediera a venir a un show
de lucha libre conmigo”, dice Juan, 21
años. “Ella siempre se burlaba de las
peleas cuando las veía por televisión,
pero al final se divirtió mucho”.
“Está bien. No tienes
que explicarme”
Por supuesto que no esperamos oír
esto si llegamos tambaleándonos a las
3 a.m., con manchas de un labial que
no es el tuyo. Pero algunas veces es
estupendo que nos saques del apuro,
como cuando nos retrasamos 10 minutos
para una cena con los amigos, o
cuando no tenemos deseos de hablar.
“Cuando he tenido un día malo, lo
último que quiero es revivirlo”, dice
Mateo, 29 años. “Dame tiempo y te
prometo que te diré lo que me pasa
cuando esté listo”. Si no nos presionas,
nos sentiremos más dispuestos a
abrirte el corazón después.
“¡Vaya! ¿Dónde
aprendiste eso?”
Dile esto en la cama, y elevarás su
seguridad sexual a la estratosfera por
una razón: todos los hombres queremos
ser los primeros en conquistar un
territorio de placer inexplorado. Y una
vez que sabemos que algo que hicimos
funciona, es muy probable que lo repitamos
una y otra... y otra vez. “Leí lo
divertido que podía ser llevar cubitos
de hielo a la cama”, cuenta Oscar, 26
años. “Y a mi novia le gustó tanto que
todavía habla de lo creativo que fue”.
“Necesito tu opinión”
Buscar nuestro consejo nos deja saber
que estás interesada en lo que tenemos
que decir, y no en usarnos como tu tabla
de resonancia mientras te desahogas.
Además, los hombres nos consideramos
expertos en muchas cosas (desde
comprar herramientas hasta dar consejos
financieros o laborales), así que
sentimos que tenemos razón si tú nos
encuentras calificados para ayudarte en
un problema. Pero empieza con algo
más importante que: “¿Cómo luzco
más gorda: en jeans o en vestido?” No
es justo que nos hagas eso.
Cosmo/Matt Christensen


