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Momentos decisivos en las citas
Muéstrale que eres más que una chica divertida: eres una gran mujer.
A menudo los hombres descubren cuándo una mujer tiene potencial para una relación seria después de ver cómo se comporta en una situación delicada... como cualquiera de estas.
Desaparecen juntos
Sales con un chico el viernes por la
noche y, de repente, olvidas los planes
con tus amigas y no regresas hasta el
domingo. Marcelo*, de 27 años, recuerda:
“La primera vez que Karen se
quedó dos noches seguidas en mi casa,
me sentí feliz de verla andar con una
camisa mía y sin una gota de maquillaje;
ahí fue cuando me di cuenta de que
con ella podía llegar a algo serio”. Pasar
unos días juntos prueba que pueden
convivir. Mantén la conversación ligera,
resígnate a usar el dedo como cepillo
de dientes y evita quedarte hasta que
suene el despertador el lunes.
Te ríes de ti misma
“En mi primera cita con Sara fuimos a
patinar”, dice Javier, de 32 años. “Ella
perdió el equilibrio, se cayó y se golpeó
la cabeza. Pensé: ‘Ay, Dios, está muerta’,
pero se levantó y empezó a reírse”. A los
chicos les gustan las mujeres que no se
toman tan en serio. Así que si te arrastra
una ola en la playa, ríete. Tal vez te sientas
rara, pero él valorará tu capacidad
para enfrentar los inconvenientes.
Te pones furiosa
Cuando un hombre te irrita, tienes dos
opciones: pelear limpio (preguntarle
qué pasó) o pelear sucio (enfurruñarte,
no hablar, etc). La novia de Mateo, de
24 años, hizo lo correcto. “Durante
algún tiempo estuve evitando al sobreprotector
hermano mayor de Lisa”,
admite. “La sexta vez que busqué una
excusa para no salir con él, ella me dijo:
‘Tal vez mi hermano es un poco difícil,
pero él es una parte importante de mi
familia y yo necesito que hagas esto por
mí’. Me gustó que fuera tan racional y
honesta a pesar de estar molesta”.
Oyes hablar de su ex
Sabes que tu hombre tiene una ex (o
varias), aunque quizás no te ha contado
mucho sobre ella. Pero tarde o temprano
llegará el momento en que hablar
sobre esa chica será inevitable. Si puedes
escuchar con calma (sin miradas
penetrantes o comentarios sarcásticos),
le mostrarás que eres relativamente
libre de inseguridades, aun cuando
oigas la voz de la ex, como le pasó a la
novia de Andrés. “Carla estaba en mi
casa cuando me puse a escuchar los
mensajes de mi contestadora”, recuerda
Andrés. “Había uno de mi ex pidiéndome
un consejo laboral. Carla admitió
que no le gustaba que ella me pidiera
consejos, pero me creyó cuando le expliqué
que no tenía nada con ella y no
siguió hablando del tema”.
Cosmo/Chris Connolly


