Gran expectación en el entrenamiento de los rusos
23/6/2008 - 18:02(GMT)Francisco Ávila.
Basilea, 23 jun (EFE)- Veintinueve cámaras de televisión como testigos y una masiva presencia de medios de comunicación presenciaron el suave entrenamiento dirigido por Guus Hiddink en el pequeño estadio de Rahnkof, antes de que el equipo parta mañana por la mañana a Viena.
El entrenamiento fue muy ligero. Una hora de 'futvoley' con los jugadores divididos en tres grupos y un partidillo final, en espacios reducidos, en los que jugaron a uno y dos toques, dos equipos de cinco jugadores. Total, noventa minutos, lo que dura un partido de fútbol.
Hiddink cambió de planes después de ganar a Holanda y clasificarse para las semifinales, donde se medirá el próximo jueves a España.
En un principio, la delegación rusa tenía que volver a su base de entrenamiento, situado a unos 100 kilómetros de Salzburgo, después se decidió por instalarse en Feusisberg, sede de la concentración de la selección suiza, pero se desdijo.
Al final Hiddink ordenó que el equipo se quedara en Basilea, para poder descansar después de los dos partidos jugados (Suecia y Holanda) en poco lapso de tiempo.
Por ese motivo, los rusos solicitaron un terreno de juego para entrenarse y la UEFA les facilitó el Rahnkof stadium, sede de los partidos del Concordia, un pequeño terreno de juego, con capacidad para apenas unos 6.000 espectadores.
Una hora y media antes del inicio del entrenamiento, unos empleados contratados por la UEFA instalaron las vallas publicitarios de los patrocinadores de la Eurocopa.
30 grados soportaron los futbolistas de Hiddink al inicio del entrenamiento. Se dividieron en tres grupos y jugaron partidillos de 'futvoley', en un ambiente muy distendido. Las numerosas cámaras de televisión se fijaron preferentemente en Dimitri Arshavin, que llegó al terreno de entrenamiento con las botas y los calcetines en la mano y se mostró esquivo ante los objetivos de los fotógrafos.
Noventa minutos después, la delegación rusa enfiló el camino del autobús, instalado a 50 metros de uno de los córners. A pesar de que la UEFA anunció de que se produciría un contacto con los jugadores, los informadores españoles únicamente pudieron hablar con los asistentes Viktor Onopko y Oleg Korneiev, ex jugadores rusos que jugaron en la liga española y que están integrados en la delegación de la Federación Rusa de Fútbol, así como con el seleccionador Guus Hiddink, quien tuvo una deferencia con los periodistas españoles.
Los futbolistas rusos, con paso cansino, abandonaron el césped del Rahnkof sin detenerse a hablar con los informadores, algo habitual en esta Eurocopa.
Sólo Serguei Semak se paró un par de minutos para hablar con la prensa rusa. Arshavin sigue escondido tras su flequillo, mientras que Pavluychenko estuvo algo más receptivo con la escasa decena de aficionados rusos presentes y se prestó a firmar algunos autógrafos y hacerse unas fotografías.
La delegación rusa pernoctará hoy en el Hotel Ramada de Basilea y mañana a las 11,00 horas tomará un avión hacia Austria. La selección española le espera el próximo jueves en Viena. EFE fa/og
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