Vizquel volvió a Cleveland en olor de multitudes
25/6/2008 - 04:02(GMT)Cleveland (EEUU), 24 jun (EFE)- El paracorto venezolano Omar Vizquel volvió a sentirse querido y protagonista en su regreso al ex Jacobs Field, ahora renombrado Progressive Field, aunque fuese con equipo rival.
Los directivos de los Indios de Cleveland decidieron que la llegada de los Gigantes de San Francisco, donde ahora milita Vizquel, que vivió con ellos su mejor etapa como profesional.
Los Indios recibieron a Vizquel con un homenaje, como si nunca se hubiese ido, al presentar en pantalla gigante un vídeo con sus mejores jugadas cuando vistió uniforme del equipo de Cleveland y hasta la propia mascota bromea junto al veterano pelotero venezolano.
El paracorto favorito de Cleveland regresó a la ciudad, y pese a que han pasado cuatro años, pareciera que Vizquel nunca se fue, al menos por el gran cariño que le demostraron los fanáticos de los Indios.
Vizquel, que saltó al diamante con el uniforme de los Gigantes volvió a la ciudad donde realizó jugadas espectaculares con el guante, que le abrieron el camino para tener las máximas aspiraciones de llegar al Salón de la Fama.
Durante su permanencia con los Indios, Vizquel se ganó el aprecio de los aficionados como pocos peloteros lo han logrado en la historia del equipo y de ahí que su regreso fue emotivo, con un homenaje antes que se iniciase una serie de tres juegos contra los Gigantes.
Antes del primer lanzamiento, los Indios presentaron un vídeo con las mejores jugadas de Vizquel, para recordar sus épocas con el equipo de Cleveland.
El torpedero de 41 años se sentó en el primer escalón de la caseta, mientras más de una década de jugadas del célebre número 13 eran mostradas por la pantalla gigante del estadio.
Cuando el homenaje concluyó, Vizquel salió al terreno, mientras los aficionados de los Indios se ponían de pie y lo ovacionaban para luego ver como se iba a convertir en el verdugo de su equipo, que cayó derrotado por 2-3 ante los Gigantes.
El pelotero caraqueño se quitó la gorra, dirigió un abrazo a la distancia a la multitud e hizo una reverencia para agradecer.
Vizquel, el paracorto que más partidos ha jugado en la historia de las Grandes Ligas, no estaba preparado para el mar de emociones que lo bañó desde el domingo, cuando llegó a Cleveland.
Mientras conducía hacia su hotel céntrico, desde el aeropuerto, el pelotero pensó en las tardes en las que surcaba las olas del Lago Erie en una motocicleta acuática.
Pudo casi saborear todas las comidas que disfrutó en los mejores restaurantes de la ciudad. Pensó en bailar en los clubes, al ritmo de salsa, o en sorprender al público al asistir a algún concierto de rock.
Vizquel, que se sintió como en su casa, reconoció que su mente por momentos estuvo fuera de control ante la emoción y los nervios que sintió.
Y cuando finalmente llegó al Progressive Field, que en su época se llamaba Jacobs, se agolparon los recuerdos de cuando jugaba ahí para poder recordar el hit de su compañero Wayne Kirby, que resolvió el juego inaugural del Jacobs contra Seattle en 1994.
También la remontada increíble del 2001, cuando los Indios perdían por 12 carreras y derrotaron a los Marineros, en la misma noche en que Nico, el hijo de 6 años de Vizquel, fue el "bat boy" de los Indios.
Mucha más emoción le generó ver los cinco banderines de campeón de la División Central de la Liga Americana que logró con su aportación y que están izados sobre la cerca del jardín central.
Vizquel pudo incluso escuchar esas ovaciones en octubre, durante los "playoffs", cuando los Indios pusieron fin a décadas de mediocridad al llegar a las Series Mundiales de 1995 y 1997.
"Parece que todas esas jugadas hubieran sido la semana anterior", dijo. "Este lugar es mágico".
A diferencia de Manny Ramírez y Jim Thome, quienes se fueron de los Indios por dinero, Vizquel goza de mucho aprecio en Cleveland, que lo cedió a los Gigantes en el 2004.
Su seguro y espectacular fildeo no fue lo único que lo convirtió en favorito de los fanáticos. Su buen humor fue uno de los ingredientes que hicieron especial a los primeros equipos que vieron acción en el Jacobs Field, a la par de los descomunales jonrones de Ramírez y Thome.
"Ustedes siempre me escuchan hablar de que hay divertirse y disfrutar el juego, ir feliz al parque de pelota", destacó el piloto de los Indios, Eric Wedge. "No creo que haya otro que lo hiciese mejor que él".
Vizquel pasó 11 temporadas con Cleveland hasta que los Gigantes lo contrataron como agente libre. Los fanáticos todavía le guardan estima al ganador de 11 Guantes de Oro por el hecho que nunca se fue ante la tentación de jugosos contratos.
Pero como buen compañero y excelente persona, Vizquel considera injustas las críticas a Ramírez, ahora con los Medias Rojas de Boston, y a Thome, que juega con los Medias Blancas de Chicago.
"Es algo decepcionante, porque esos jugadores construyeron realmente el equipo de Cleveland", explicó Vizquel. "Manny y Tommy bateaban séptimo y octavo en nuestros buenos años. Tienen tanto derecho como cualquiera a ser parte de este equipo. También ayudaron al club y fueron grandes peloteros de los Indios".
Vizquel, como siempre mostró su clase y compañerismo, pero los fanáticos, la imagen que siempre recordaran como una reliquia, es a la del paracorto venezolano con su sonrisa "única" y un fildeo excepcional a una sola mano, que ya forma parte de la historia del béisbol profesional de las Grandes Ligas.EFE mjr/jmc
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