Desnuda los pies
No es bueno abusar del calzado sin apoyo. Opta por lucir sandalias, otorgan libertad al pie, en especial a los dedos, lo que les asegura su estiramiento.
- Efecto calmante
Es recomendable andar descalzo sobre la arena, la hierba, las alfombras, las moquetas o la madera. Los pies necesitan aire y liberarse de la opresión del calzado.
Andar por la arena es una actividad muy beneficiosa para los pies. Todos los dedos se mueven y la musculatura se desarrolla por igual, al tiempo que el tobillo se deshincha. Las olas del mar ejercen de masajista natural para las plantas.
Tras un día de agotador, la mejor manera de calmar el dolor de pies es alternar duchas de agua fría y caliente durante cinco minutos, termine siempre con agua fría.
Otra opción es aplicar una hidratante con efecto calmante y realizar una serie de ejercicios que activen la circulación:
Tumbada, levanta los pies unos veinticinco centímetros del suelo, inclina las puntas de los pies hacia arriba, forzando los tobillos al máximo. Hazlo al menos diez veces.
Tumbada o sentada con las piernas al frente y las rodillas tensas, intenta dibujar círculos hacia fuera. Hacerlo diez veces y repetirlo otras tantas hacia dentro.
Apoyada sobre una de las plantas del pie, poner el otro de puntillas y contar hasta cinco. Repetir diez veces con cada pie.
Reportajes EFE

(EFE)










