Enmarcada en sus inicios dentro del teen-pop, se hizo famosa en 1999 con la balada pop 'I Wanna Love You Forever' (escrita y producida por Sam Watters de Color Me Bad), contenida en 'Sweet Kisses' su álbum debut. Esta rubia ha conseguido en sus ritmos una mezcla muy agradable de Pop, R&B y música Gospel.