América Latina
QUITO (Reuters) - Ecuador dijo el jueves que hay indicios de que Colombia recibió asistencia aérea y tecnológica de Estados Unidos durante el bombardeo en marzo a una base guerrillera enclavada ilegalmente en su territorio, por lo que exigió una investigación urgente del caso.
La denuncia eleva las tensiones entre Quito y Bogotá tras la incursión ilegal de efectivos colombianos a la selva ecuatoriana durante el operativo en el que murió el portavoz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, y otras 24 personas, incluido un ecuatoriano.
El ministro de Defensa de Ecuador, Javier Ponce, advirtió que la flotilla colombiana no tendría la capacidad operacional y técnica para manejar las bombas utilizadas durante el ataque y que, por ende, existe una firme posibilidad que un tercer país actuó en la operación castrense.
"Si es que Colombia no demuestra lo contrario, la sospecha va a quedar," dijo Ponce al ser consultado sobre si los indicios apuntaban a la participación de aeronaves estadounidenses durante el bombardeo que recibió el rechazo de la comunidad internacional.
La postura de Ponce marca un giro en el discurso de Ecuador, que se había abstenido de involucrar a Estados Unidos en la pugna, pese a su malestar por los elogios de Washington por la muerte de Reyes y la violación en la que incurrió su principal aliado en la región para conseguirlo.
PIDEN INVESTIGACION CLARA Y URGENTE
Ponce demandó a Colombia, que califica a las FARC como facción terrorista, que entregue la información referente a las aeronaves y el armamento utilizado en el bombardeo para desvirtuar indagaciones que mostrarían su incapacidad para emprender independientemente en un operativo de esa magnitud.
El ministro consideró que en la acción armada se utilizaron "bombas inteligentes" a través de Sistemas de Posicionamiento Global (GPS), una tecnología incompatible con los aviones que manejan los militares colombianos, incluidos los de reciente adquisición, los turbohélice Súper Tucano.
"Los aviones supersónicos de la fuerza aérea colombiana no están en capacidad de disparar bombas de GPS, ya que las mismas necesitan integración electrónica," dijo Ponce.
Ecuador, que ha emprendido una cadena de denuncias contra Colombia, incluidas violaciones al derecho humanitario, no descartó la opción de acceder a la información requerida a través de canales judiciales, pero no aclaró su política de corroborarse que Estados Unidos participó en la acción.
"Estamos actuando en base al derechos internacional, hacemos afirmaciones sobre investigaciones serias y evidentemente el Gobierno de Ecuador no descarta la posibilidad, sino recibimos esa información, de recurrir a otros canales judiciales," dijo la canciller María Isabel Salvador.
La incursión militar desató una crisis regional y alimentó una lluvia de acusaciones entre los dos países respecto a los mecanismos para desactivar a las FARC y sobre supuestos intentos del presidente Rafael Correa de alcanzar un acuerdo con la guerrilla en apoyo a su plataforma política de izquierda.
El líder nacionalista ha rechazado cualquier tipo de contacto con las FARC mientras que Estados Unidos ha exigido la liberación de información contenida en computadores supuestamente confiscados tras la muerte de Reyes y que evidenciarían contactos de Venezuela y Ecuador con la guerrilla.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, un aliado de Correa y detractor de Washington, niega cualquier vínculo político con las FARC.
Ecuador rompió sus relaciones con Colombia por la violación de su territorio, en medio de crecientes discrepancias con su vecino respecto a los mecanismos para estabilizar y pacificar su frontera de casi 600 kilómetros, que se ha convertido en teatro de operaciones de grupos irregulares.
(Por Carlos Andrade García y Alexandra Valencia; Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters