América Latina
Por Lucas Bergman
GUALEGUAYCHU, Argentina (Reuters) - Gualeguaychú era un pueblo tranquilo de Argentina, en la provincia mesopotámica de Entre Ríos, que por décadas fue conocido por su multitudinario carnaval, con sus disfraces y comparsas.
Pero dos conflictos convirtieron a esta ciudad provincial en el epicentro de las protestas más potentes a nivel nacional.
Hace tres años que sus habitantes mantienen una lucha denodada contra una fábrica de pasta de celulosa que fue instalada en Uruguay, al otro lado del río limítrofe del mismo nombre, y desde marzo sumó otra de productores agropecuarios que enfrentan al Gobierno por un alza impositiva.
La carretera 14, con sus habituales carteles donde se lee "No a las papeleras," tiene desde hace dos meses nuevos símbolos: decenas de productores agropecuarios reunidos en asamblea, que bloquean el paso y lanzan duras críticas al Gobierno de la presidenta Cristina Fernández.
La decisión que tomó el Gobierno en marzo de aumentar los impuestos a las exportaciones de granos pareció colmar la paciencia de los productores, que junto a pares de otras ciudades planean resistir en las carreteras hasta que las autoridades den marcha atrás con la medida.
"Cuando se queden sin guita (dinero) de las exportaciones de granos, ahí van a tener que sentarse a negociar," dijo un productor que apoya la suspensión de ventas de granos, tras una asamblea celebrada el jueves.
La reunión fue pacífica, pero dura contra el Gobierno. Los productores dicen que pierden dinero, que no van a sembrar, que las autoridades no entienden la situación del sector y tienen una fuerte incertidumbre sobre su futuro.
"Nos quisieron pisotear y no pudieron," resumió el dirigente local Alfredo De Angeli, que lideró la asamblea.
Su discurso fue aplaudido por decenas de personas, hombres, mujeres, jóvenes y viejos, que entre mate y mate -una infusión local que se bebe de una calabaza seca- dialogan sobre las protestas en otras zonas del país, mientras aprovechan para actualizarse sobre precios de proveedores o fertilizantes.
MEDIDAS
Durante los más de 30 días que duró la tregua posterior a la huelga de marzo, el Gobierno buscó alcanzar un acuerdo con medidas para los pequeños productores y prometió levantar las restricciones vigentes a las exportaciones de carne y trigo.
Pero muchos productores quieren que la presidenta elimine el aumento impositivo decidido el 11 de marzo.
"Volver al 10 de marzo, ésa es la primera opción de acercamiento," dijo a Reuters otro productor que asistió a la asamblea y prefirió no ser identificado.
Las entidades agrícolas decidieron dejar de comercializar sus productos hasta el 15 de mayo, confiando en que los barcos vacíos en los puertos, la caída en el ingreso de divisas por exportaciones y la inactividad comercial en las provincias lleve al Gobierno a buscar una salida al conflicto.
Ofuscado, un experimentado productor tildó de "tirano" al ex presidente Néstor Kirchner, esposo de la presidenta y portavoz de las críticas al agro, al que culpó por la creciente inflación.
"Maneja la economía desde (sus oficinas de) Puerto Madero," en la zona mas exclusiva de Buenos Aires, agregó.
Por la ruta 14 transitan camiones que llevan y traen mercadería al exterior, especialmente Brasil y Uruguay. En Gualeguaychú optaron por endurecer la protesta y desde el jueves por la noche bloquearán el transporte internacional.
Consultado sobre cuánto tiempo podrán resistir la protesta, otro productor ilustró: "Hace tres años que está cortado el puente (a Uruguay) por la papelera."
(Reporte de Lucas Bergman, Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters