Líbano-violencia-política
El primer ministro libanés, Fuad Siniora, pidió el sábado al ejército que imponga la seguridad en el país y retire "inmediatamente" a los hombres armados de las calles.
"Pido al ejército que imponga la seguridad para todos y en todas las regiones y que retire a los hombres armados de las calles inmediatamente", declaró Siniora en un discurso pronunciado desde la sede del gobierno.
Se trata de la primera intervención del primer ministro desde que el Hezbolá tomó el control esta semana del oeste de la capital, al término de unos mortíferos combates con partidarios de la mayoría parlamentaria.
"He solicitado a la comandancia del ejército que proteja la paz civil", señaló Siniora.
Prometió que "el Estado libanés no caerá", y denunció las acciones armadas del Hezbolá chiita en el oeste de Beirut.
"La democracia ha sido apuñalada en el corazón, pero el Estado libanés no caerá frente a los golpistas", aseguró Siniora.
"No hemos declarado la guerra a Hezbolá y no lo vamos a hacer. Pero sus milicias y las de Amal han invadido las casas y los barrios de Beirut y no lo vamos a tolerar", agregó.
Defendió que "el recurso a la fuerza no es la solución" y abogó por "el diálogo".
Instó igualmente al ejército a poner fin a la sentada de la oposición organizada por el Hezbolá chiita en el centro de Beirut, instalada desde finales de 2006.
Terra/AFP