Ciclón en Birmania
El grupo señaló que se dan "todos los factores" para que se produzca una auténtica catástrofe sanitaria y pronosticó que los muertos aumentarán por encima de los cien miel y, de no poner remedio las autoridades a la actual situación, se multiplicarán por 15 en los próximos meses.
Mientras tanto, en el delta del Irrawaddy el panorama es desolador, según los testigos, que relatan escenas de cuerpos de seres humanos y animales amontonados todavía en los manglares y decenas de miles de personas vagando por las carreteras con sus enseres en carritos Hasta el momento, la Junta Militar admite más de 23.000 víctimas mortales, unos 37.000 desaparecidos y millón y medio de desplazados en el sur del país, de los que 206.000 se hallan en destartalados campos de refugiados.
Sin embargo, el último informe de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU eleva la cifra a entre 63.000 y 102.000 fallecidos, otras 220.000 en paradero desconocido y casi dos millones de personas sin hogar.
El Gobierno, a través de su poderoso aparato de propaganda, sigue ocultando a la población la auténtica magnitud del desastre.
Los medios de comunicación, controlados por el Ministerio de Información y Censura de la Prensa, según su denominación oficial, sólo difunden imágenes del líder del régimen, Than Shwe, y otros generales dando ayuda a los damnificados.
No muestran ni mencionan las numerosos cadáveres que flotan en el delta.
Una semana después del paso de Nargis, la Junta Militar hizo caso omiso a la oposición y celebró ayer en las zonas no afectadas por el ciclón su referéndum sobre el proyecto constitucional sancionado por los generales.
Terra/EFE


