América Latina
Por Tom Brown
SANTO DOMINGO (Reuters) - El presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, quien es señalado como el responsable del resurgimiento económico del país, lideraba el conteo inicial de las elecciones el viernes en la isla, con una diferencia que le evitaría ir a un balotaje.
Su jefe de campaña, Francisco Javier García, rápidamente declaró la victoria diciendo que, según recuentos internos del partido, el abogado y académico había recibido casi un 54 por ciento de los sufragios con un 61 por ciento de los votos contados.
"El resultado ha sido en primera vuelta," dijo García a periodistas, descartando cualquier posibilidad de una segunda vuelta el 30 de junio tras una elección que se centró en los antecedentes económicos de Fernández.
"El pueblo dominicano, en su intención de voto, lo que decidió fue no dejar para mañana lo que pudo resolver hoy," añadió García.
Cifras preliminares de la Junta Central Electoral con un 10,25 por ciento de los colegios escrutados daban a Fernández, del centrista Partido de la Liberación Dominicana, un 53,12 por ciento de los votos, más de lo necesario para evitar una segunda vuelta el 30 de junio.
En tanto, un sondeo a boca de urna de la consultora estadounidense Penn, Schoen & Berland otorgó al mandatario al menos el 56 por ciento de los votos, lo que le permitiría a este abogado de 54 años acceder a un tercer período de gobierno de cuatro años tras sus victorias en 1996 y el 2004.
Los datos oficiales mostraron al principal candidato opositor, Miguel Vargas Maldonado del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), con un 41,22 por ciento de los votos.
Sondeos preelectorales ya apuntaban a una victoria del mandatario, que sacó al empobrecido país caribeño de una crisis económica al inicio de su última administración.
Los comicios del viernes fueron empañados por brotes esporádicos de violencia.
"La ciudadanía dominicana ha acudido a votar masivamente y eso nosotros lo saludamos con mucho beneplácito porque esa es una obligación ciudadana," dijo Fernández, del Partido de la Liberación Dominicana, tras votar.
"Yo creo que en el día de hoy el pueblo dominicano al acudir en forma pacífica, en forma ejemplar a las urnas, está haciendo una contribución con el futuro del país," agregó.
OCHO HERIDOS
Al menos ocho personas, incluidos dos dirigentes del partido gobernante, sufrieron heridas de bala en hechos de violencia con motivaciones políticas entre la noche del jueves y la mañana del viernes.
Los centros de votación abrieron a las 06.00 hora local (1000 GMT) luego de una dura campaña en la que los líderes opositores culparon a Fernández y a su Partido de la Liberación Dominicana (PLD) por los incrementos de precios en la isla y lo acusaron de echar mano a las arcas fiscales para lograr apoyos.
En la ciudad rural de Bonao, 83 kilómetros al norte de la capital, testigos dijeron que la gente huyó de un centro de votación en pánico, cuando un legislador que representa al centroizquierdista PRD disparó a Cándido Caba, líder local del PLD.
Otras tres personas, incluyendo un ex legislador, fueron baleadas y asesinadas el miércoles por la noche en un enfrentamiento entre seguidores de Fernández y Vargas en Villa Vásquez, unos 200 kilómetros al noroeste de la capital, según las autoridades.
Cerca de 6 millones de los 9 millones de habitantes de República Dominicana estuvieron registrados para votar.
CONCURRENCIA "MASIVA"
Aunque hubo reportes mixtos sobre la concurrencia a las urnas, Julio Cesar Castaños, presidente del tribunal nacional electoral, dijo que la votación ha sido "masiva" y mayoritariamente pacífica.
Al menos parte de la violencia fue avivada por supuestas irregularidades en la votación y denuncias de que se estaba estafando a gente pobre para que venda sus tarjetas de identificación de votante, y así evitar que emitieran votos por uno u otro candidato.
"Están aprovechándose de la pobreza de la gente," dijo Sonia Pierre, una activista haitiano-dominicana, que agregó que la práctica es especialmente desenfrenada en las barriadas en las que viven muchos dominicanos de ascendencia haitiana.
"Somos la comunidad más pobres entre los pobres," narró Pierre.
República Dominicana es más rica que Haití, su vecino en la isla La Española y el país más pobre de la región.
Sin embargo, muchos dominicanos luchan por satisfacer las necesidades básicas, pese al turismo, el "boom" de las propiedades y un crecimiento económico que han convertido al país en la envidia de gran parte del Caribe.
Fernández asumió el poder en el 2004 con una economía golpeada por una gran inflación y un sector público deficitario después que el colapso de un importante banco en el 2003 disparó una profunda crisis.
Pero, con la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), Fernández hizo que la situación mejorara en la isla.
El mandatario prometió un "pacto social" para abordar el problema de la pobreza y expandir los programas gubernamentales en caso de ser reelecto.
(Reporte adicional de Manuel Jiménez, editado en español por Alejandro Lifschitz y Javier Leira)
Terra/Reuters