FORO SAO PAULO
Montevideo, 25 may (EFE)- El XIV Encuentro del Foro de Sao Paulo concluyó hoy con una celebración por lo que calificó como "cambio de época" en América Latina y el Caribe por la llegada al poder de trece partidos de izquierda y progresistas, pero advirtió sobre las campañas en contra de estos Gobiernos de parte EE.UU. y la derecha.
"No vivimos una época de cambios, sino un cambio de época" en la región y el momento político de América Latina y el Caribe "se caracteriza por el continuo avance de las fuerzas de izquierda y fuerzas sociales progresistas", señaló la declaración final del Foro.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien participó en la clausura del encuentro, afirmó que la nueva realidad política regional "es una gran satisfacción", pero no para irse a descansar sino para redoblar la capacidad de lucha.
Los movimientos y organizaciones sociales "ganan cada vez más espacio a través de sus luchas contra las políticas neoliberales", agregó el documento del Foro.
Sin embargo, "el avance de los proyectos progresistas en América Latina y el Caribe está siendo enfrentado por Estados Unidos y las derechas nacionales, las empresas transnacionales y de forma muy importante por las grandes empresas mediáticas que sistemáticamente cumplen campañas de desinformación", afirmó el texto.
Ortega fue más allá y dijo que los Gobiernos "del norte, como Estados Unidos y Europa, practican un terrorismo no solo cuando hacen uso de la fuerza militar contra nuestros pueblos, sino (que) han practicado un terrorismo sistemático con sus políticas económicas y el afán de enriquecimiento y explotación".
En la región "se ha introducido el concepto de guerra preventiva y aumentó la militarización en una situación inédita comandada por Estados Unidos y que utiliza al Gobierno de Colombia como cabecera de puente", señaló el resumen de la reunión.
El ataque militar contra un campamento de las FARC en territorio del "hermano pueblo de Ecuador" es el "ejemplo más flagrante" y a ello se suma el despliegue de la IV flota que marca "claramente" el intento del Gobierno del presidente George W. Bush "de amedrentar a nuestros pueblos y Gobiernos", sostuvo, por su parte, Ortega.
"No van a atemorizarnos, porque por mucho que desplieguen sus armas los cambios en América Latina y el Caribe seguirán adelante", agregó el jefe de Estado.
A su vez, la nota final del Foro destacó: "Cerraremos filas para impedir que el concepto de guerra preventiva que ha bañado de sangre y destrucción otras zonas y pueblos se instale en nuestro continente".
"Rechazamos toda forma de terrorismo, pero nos negamos a que se use esa excusa para criminalizar la protesta social y llenar de miedos a la sociedad", agregó.
En el XIV Foro de Sao Paulo participaron más de doscientos delegados de partidos de izquierda y organizaciones sociales de América Latina y el Caribe reunidos durante tres días en Montevideo.
Además, los asistentes advirtieron en la declaración final sobre los "procesos separatistas" que intentan llevar adelante "las derechas nacionales" en Bolivia y Venezuela "a contra vía de la historia de integración de los pueblos de la región".
En las conclusiones se hizo énfasis en la necesidad de impulsar los proyectos de integración como el Mercosur, la Comunidad Andina (CAN), Caricom y la recientemente creada Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
La integración "sin ser copia de modelos geocéntricos, refleja la realidad de la región y es una alternativa a la globalización neoliberal", señaló el documento.
Al respecto, Ortega afirmó: "si bien no podemos andar todos al mismo ritmo, sí podemos encontrar puntos en común porque el enemigo no está dormido".
La declaración final del Foro advirtió que la situación que vive Colombia "constituye el principal factor de riesgo para la estabilidad y la paz en la región" y por ello recomendó "extremar los esfuerzos para lograr una salida negociada al conflicto armado".
El presidente de Nicaragua coincidió con esta afirmación y añadió que "el Gobierno colombiano es una dictadura disfrazada de democracia de la que el pueblo colombiano es víctima".
En el inicio de su discurso de cierre, Ortega envió sus "condolencias y solidaridad" por la muerte del líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Pedro Antonio Marin, alias "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo".
"Nuestro hermano, el comandante 'Marulanda', fue un luchador extraordinario, que batalló desde largos años y fue el guerrillero de más larga lucha en la historia de América Latina y el Caribe", afirmó Ortega. EFE jf/mtc/lb (con fotografías y video)
Terra/EFE