Violencia postelectoral
Cinco personas murieron y más de 300 resultaron heridas en los disturbios registrados en la capital de Mongolia, entre las personas que protestaban por un supuesto fraude en las elecciones del fin de semana, informó el miércoles el ministro de Justicia.
Ulan Bator, (Reuters).- El presidente Nambariin Enkhbayar declaró a última hora del martes el estado de emergencia durante cuatro días, después de que los manifestantes chocaran con la policía y prendieran fuego a la sede del partido oficial.
Al menos un extranjero, un ciudadano japonés, estaba entre los heridos, informó el ministro en una rueda de prensa. Unas 700 personas fueron detenidas por participar en los episodios de violencia.
El caos amenaza con retrasar aún más unos acuerdos que podrían desbloquear la explotación de vastas reservas de carbón, uranio y otros recursos, considerados clave para sacar al aislado estado del centro de Asia de la pobreza.
"El presidente ha declarado el estado de emergencia siguiendo la constitución (...) desde las 23.30 del 1 de julio durante un periodo de cuatro días," dijo la televisión.
El estado de emergencia implica que las protestas están prohibidas y autoriza a las fuerzas de seguridad a acabar con las manifestaciones usando la fuerza.
La policía antidisturbios disparó gas lacrimógeno y balas de goma contra los manifestantes el martes por la noche, pero no le resultó fácil controlar a la multitud, que arrojó piedras y quemó autos luego de que miles de personas se congregaron en la plaza principal de la capital mongola para protestar contra el supuesto fraude electoral.
Terra/Reuters
