Heredan fortuna
Al morir, la magnate disponía de unos 2.300 millones de dólares en activos y los bienes inmuebles que poseía, heredados en buena parte del imperio de su ex marido Harry Helmsley, están estimados entre 3 y 6.000 millones.
Según el New York Times, una "declaración" de dos páginas redactadas en 2003 y adjuntas al testamento precisa que las obras de beneficencia estarán destinadas "al cuidado y bienestar de los perros".
Los testigos relataron que inicialmente la ex dueña del edificio Empire State, el rascacielos más alto de la ciudad, había fijado dos destinos a su generosidad: ayudar a los indigentes y proteger a los canes.
Sin embargo, un año después, la voluble millonaria cambió de idea, modificó el documento que lleva su firma y eliminó la primera voluntad, legando su inmensa fortuna a los perros y nada a los pobres.
Según el New York Times, las personas encargadas de ejecutar las voluntades de la empresaria están preocupadas, no saben bien cómo disponer del dinero y temen una reacción de indignación de la opinión pública.
Terra USA/AFP
