América Latina
LA PAZ (Reuters) - El Embajador de Estados Unidos en Bolivia, Philip Goldberg, lamentó el jueves la expulsión de la agencia de cooperación USAID de Chapare, en el centro del país, ocurrida hace una semana por decisión de los productores de hoja de coca.
La tradicional cooperación entre Estados Unidos y Bolivia atraviesa por fuertes tensiones desde que el Presidente Evo Morales, un combativo "antiimperialista" y dirigente de los productores de coca, asumió su cargo en enero del 2006.
"Hay ataques o acusaciones infundadas que tenemos que resolver y hablar en serio y con sinceridad. Estamos absolutamente comprometidos a resolver estos problemas," declaró Goldberg a periodistas tras su primera reunión en la Cancillería, después de que fuera convocado por su Gobierno.
"Pero para hacerlo hay que admitir que hay problemas," agregó.
Goldberg fue llamado a consultas en Washington bajo el argumento de que las violentas protestas del pasado 9 de junio frente a la sede diplomática amenazaban la embajada.
La semana pasada, el presidente Morales aplaudió esas protestas y también celebró la decisión de los sindicatos cocaleros de Chapare, su cuna política y una de las zonas de mayor actividad del narcotráfico, de expulsar a USAID por supuestamente financiar actividades políticas de la oposición.
"Vemos que nosotros no fuimos consultados sobre lo que pasó en el Chapare, tuvimos que salir del lugar con amenazas. Eso no es un camino bueno de resolver, de hablar," dijo al referirse a la salida voluntaria de los funcionarios de USAID desde Chapare, ante las amenazas de parte de los cocaleros.
Sostuvo que no se puede calificar como injerencia si diplomáticos hablan con políticos de la oposición, pues "es parte del trabajo (...) y es nuestra responsabilidad y nuestro derecho hablar con todas las fuerzas políticas para entender e informar a nuestros países."
El Gobierno de Bolivia lamentó el miércoles las reuniones que sostenían funcionarios de la embajada estadounidense con líderes de la oposición regional y magnates del cemento.
En tanto, el ministro de Defensa de Bolivia, Walker San Miguel, quien remplazó al Canciller debido a que está fuera del país, señaló el deseo del Gobierno de mejorar las relaciones con Estados Unidos.
(Reporte de Ana María Fabbri; Editado por Ricardo Figueroa)
Terra/Reuters