América Latina
El gobierno federal ofreció una recompensa para quien proporcione información sobre los asesinos de ocho personas, incluidos tres menores, acribillados a tiros el fin de semana en una de las jornadas más violentas en el estado norteño de Sinaloa, afectado por el narcotráfico.
Las autoridades ofrecieron un millón de pesos (unos 97.000 dólares) como recompensa, al tiempo que reforzaron con más agentes federales la vigilancia en Sinaloa, un estado que ha visto un recrudecimiento de la violencia y cuya última víctima fue un comandante de la policía estatal que el miércoles murió a tiros.
Autoridades estatales y federales confirmaron a la AP la emisión de un cartel donde se pide denunciar a los asesinos a cambio de la recompensa.
La Procuraduría General de la República informó que la cantidad es por un millón de pesos.
Un funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública, no autorizado a ser citado, dijo a la AP que se decidió ofrecer una recompensa por considerar que los asesinados eran inocentes y que simplemente fueron víctimas de la ola de violencia.
Las autoridades han dicho en ocasiones anteriores que varios asesinatos han sido entre miembros de grupos rivales.
Las ocho personas fueron asesinadas el domingo poco después de salir de una fiesta Guamúchil, a unos 1.100 kilómetros al noroeste de la ciudad de México.
Una niña de 11 años y dos varones de 17 años estaban entre las víctimas. También había una joven de 18 y otra de 19 años.
Un día antes de la muerte de los jóvenes, en el puerto de Mazatlán, un grupo de pistoleros asesinaron a un policía estatal y se ocultaron en un centro comercial, donde tomaron a más de 40 personas como rehenes hasta que negociaron su escape con la policía.
Los casos de violencia llevaron al gobierno federal a enviar 1.260 policías federales más para redoblar la vigilancia en el estado y a ofrecer la recompensa.
El número de agentes en Sinaloa es ahora de 2.000. En el estado ya había desplegado también 1.433 soldados y 500 marinos.
En todo el país, hay desplegados más de 20.000 militares y más de 12.000 agentes federales.
El estado es considerado el bastión del Cartel de Sinaloa, uno de los principales grupos dedicados al narcotráfico en el país y que ha sido señalado como responsable de varios enfrentamientos con las autoridades e incluso de ordenar la muerte de mandos como Edgar Millán, el jefe en funciones de la Policía Federal que fue asesinado el 8 de mayo en la capital.
En el más reciente hecho de violencia, el comandante de la Policía Estatal, Salomón Díaz Pérez, fue asesinado a tiros la mañana del miércoles en Culiacán, capital de Sinaloa. Un reporte de la Procuraduría estatal señaló que recibió varios impactos de arma de grueso calibre en el estómago.
Terra/AP