América Latina
El presidente Alvaro Uribe visiblemente molesto se cruzó con los dos delegados europeos en un pasillo del corredor de la casa de gobierno. Les reclamó apuntándoles con un agitado dedo índice.
"No les quito la mediación por respeto a sus países", dijo Uribe al delegado de Francia y al de Suiza, que por años tuvieron la autorización de sus gobiernos y el de Bogotá para tener contactos con las FARC.
Pero una semana después, eso fue exactamente lo que hizo Uribe, poniendo fin a esas gestiones.
Las posibilidades de negociaciones con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se apagaron tras el éxito del limpio operativo militar que el 2 de julio rescató a 15 rehenes en manos de los guerrilleros, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres contratistas estadounidenses.
Tras liberar a los secuestrados más valiosos que tenían las FARC, Uribe retiró a los delegados europeos. Las guerrillas, debilitadas militarmente, pueden buscar la paz, si quieren.
"En general siempre han sido un estorbo", dijo José Obdulio Gaviria, el más cercano asesor del presidente, en una entrevista con The Associated Press.
Por mucho tiempo, el gobierno conservador de Uribe, el más estrecho aliado de Estados Unidos en la región, ha considerado al delegado suizo, Jean-Pierre Gontard, como un simpatizante de los rebeldes. Después del rescate del 2 de julio, funcionarios filtraron a varios medios de comunicación documentos que asegura forman parte de los miles encontrados dentro del computador del extinto jefe rebelde Raúl Reyes, muerto en un bombardeo militar el 1 de marzo.
En un mensaje a otro rebelde y fechado el 1 de julio del 2004, Reyes cita a Gontard afirmando que el delegado califica a Uribe como "un vaquero fascista" y que Suiza no tiene planes de unirse a Estados Unidos y a la Unión Europea, que denominan a las FARC como un grupo terrorista.
Ninguno de los 40 documentos que obtuvo la AP, que datan hasta del año 2001, está escrito por Gontard. Pero casi todos hacen referencia a sus esfuerzos de mediación y varios citan consejos políticos dados a Reyes, quien murió en un campamento en Ecuador, cercano a la frontera, así como a otros jefes rebeldes.
El delegado suizo, de acuerdo con dos de los documentos, también sirvió como mensajero de las FARC, entregando personalmente 2.000 dólares, en junio del 2007, enviados por Reyes al representante de las FARC en Suiza, un colombiano llamado Omar Zabala, quien recibió asilo político de Suiza.
Gontard también ayudó a negociar la liberación en el 2001 de dos empleados de la firma farmacéutica Novartis, por quienes otros pagaron más tarde un rescate de medio millón de dólares, dijo el gobierno suizo en una nota en respuesta a los señalamientos hechos el 6 de junio pasado del ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, insinuando que el delegado entregó el dinero a las FARC.
Este 15 de julio, el Fiscal General, Mario Iguarán, dijo en una entrevista radial que consideraba abrir una investigación sobre el caso de Gontard y en base a los documentos del computador de Reyes.
Gontard, un profesor universitario de 67 años, no respondió a sucesivos llamados y correos electrónicos enviados por la AP para comentar el caso.
Su gobierno ha estado firme a su lado ofreciéndole respaldo.
"Sólo se puede negociar si ambos lados quieren", dijo a la AP en Suiza Thomas Greminger, el funcionario de la cancillería suiza a quien le reportaba Gontard.
Indicó que Gontard ha estado bajo contrato por ocho años, con un pago anual de por lo menos 100.000 francos suizos (98.500 dólares) por su trabajo de mediador, y con un "claro mandato", pero con algún espacio para maniobrar.
Agregó que el gobierno suizo, quien ha permitido que las FARC opera un sitio de internet desde su país, sigue interesado en ayudar a Colombia en resolver el conflicto interno.
La canciller suiza, Micheline Calmy-Rey, de izquierda, recibió la semana pasada una llamada de agradecimiento de la más famosa rehén rescatada, la colombo-francesa Betancourt, dijo un portavoz del Ministerio del Exterior suizo.
Está previsto que Calmy-Rey visite Colombia el 10 de agosto y el recibimiento no sería el más caluroso. Fue una de las protagonistas claves en los esfuerzos respaldados por Colombia para que los gobiernos de Suiza, Francia y España entablasen diálogos con los rebeldes y consiguiesen un canje de unos 25 secuestrados por rebeldes de las FARC en prisión.
Pero ahora, Colombia afirma que buscará un contacto directo con las FARC, mientras la popularidad de Uribe supera el 80% --la mayor que haya conseguido-- y sin secuestrados que sean extranjeros.
"En el momento que la guerrilla de las FARC quieran diálogo... estamos dispuestos", dijo Uribe el lunes durante una visita a la ciudad de Neiva, en el suroeste del país.
Lo que el gobierno busca realmente, de acuerdo a las declaraciones del asesor Gaviria, es la capitulación de las FARC. Si las FARC quien "la paz, desmovilícense, desármense", dijo en la entrevista en su despacho de la casa de gobierno.
El analista político León Valencia, de la organización no gubernamental Fundación Nuevo Arco Iris, dijo que tal lenguaje indica que los funcionarios de gobierno "no les interesa tampoco avanzar a un contacto serio" con las FARC.
"Sin mediación y sin presencia internacional no hay ninguna posibilidad de llegar a acuerdos porque en Colombia no hay confianza para hacer acercamientos", dijo Valencia. La desconfianza mutua es de larga data y más ahora que el gobierno ofrece millonarias recompensas a los rebeldes que deserten y traicionen a la guerrilla.
Gracias en gran parte a la ayuda militar estadounidense de unos 4.000 millones de dólares que ha recibido Colombia desde el año 2000, la guerrilla activa más grande de América Latina se ha debilitado como nunca antes en sus 44 años de vida.
Sin embargo, muchos colombianos afirman que las FARC demasiado extendía no será erradicada sólo con acciones militares.
Justo cuatro días antes del rescate de Betancourt y los otros rehenes, Gontard y el delegado francés, Noel Saez, se reunieron en algún lugar del sur colombiano con un representante del jefe de las FARC, Alfonso Cano.
Fue lo más cerca que llegaron a la jefatura guerrillera desde la muerte de Reyes y con la promesa de otros contactos futuros.
Poco antes de la muerte del jefe rebelde, los dos delegados se reunieron en Panamá con el Alto Comisionado para la Paz colombiano, Luis Carlos Restrepo. Los dos delegados europeos tenían previsto reunirse con Reyes en su campamento.
Tal viaje nunca se realizó.
El corresponsal de The Associated Press Michael Fichter, en Berna, Suiza, contribuyó a este reportaje.
Terra/AP