MÚSICA
12/10/2007 - 13:25 (GMT)
Zayra Mo Miami, 12 oct (EFE)- Más allá de una gira de conciertos, Alejandro Sanz pretende convertir su gira de conciertos de cuatro meses por Estados Unidos en un paseo por autobús y motocicleta que le sirva para conocer más a fondo este país.
"Por primera vez haré la gira completa en autobús y al final del recorrido tenemos pensado montarnos en moto y atravesar el país de este a oeste", expresó un alegre Sanz en una entrevista telefónica con Efe.
Tras suspender su gira en mayo por "sufrir stress", el intérprete de "Corazón partío" ha intervenido en 27 conciertos en España y el 16 de noviembre comenzará en el Anfiteatro Gibson en Universal City (California) su gira por EEUU con "El Tren de los momentos".
El cantante se muestra encantado ante la perspectiva de esta gira, mientras evita comentar por prudencia el juicio contra dos de sus empleados en Miami o la nueva polémica surgida al ser vetado por el gobierno venezolano para actuar en el Polieadro de Caracas, el próximo día 1 de noviembre.
El Polieadro, con capacidad para 15.000 espectadores, es un centro de espectáculos estatal y el gobierno venezolano ha decidido no permitir a Sanz que actúe en el mismo por sus comentarios, hace tres años, contra Chávez.
En agosto de 2004, Alejandro Sanz dijo que no le gustaba Chávez como tampoco le gustaban otros presidentes.
Al margen de esta polémica, Sanz quiere concentrarse en preparar la gira de conciertos por EEUU.
El cantautor español recorrerá, junto con la banda de doce músicos, Las Vegas, San Diego, El Paso, Phoenix y Houston.
"Gran parte de la banda es de Estados Unidos, por lo que se sentirán en casa", comentó.
El 2 de diciembre cantará en el Centro de Bellas Artes Bob Carr de Orlando y el 8 en el estadio America Airlines Arena en Miami.
En Nueva York estará el 25 de enero de 2008 en el Teatro Madison Square y el último, hasta ahora confirmado, será el 3 de febrero en el Teatro Rosemont en Chicago.
La escenografía de los conciertos está diseñada por Luis Pastor como un escenario, que según Sanz, "se ve muy vivo y cambia de canción en canción" al tener 34 motores de velocidad variable que hacen que la escenografía se convierta en una estructura viviente transformando diferentes escenas.
Sanz, quien ha realizado cuatro giras mundiales, recordó qué distintas son estas actuaciones de aquel su primer concierto en una discoteca en España.
"Me acuerdo que el techo me pegaba en la cabeza y eso que yo no soy tan alto, pero aquella primera gira me dio la base y la experiencia necesaria", recordó.
Reveló que todavía se santigua tres veces junto antes de entrar a escena y que, al margen de la ropa con la que irá vestido, lo más le importa "es que el sonido se escuche bien y conectar a la gente".
Sobre el público, opinó que son distintos entre España o los países latinoamericanos y Estados Unidos porque "aquí están la mayoría del tiempo sentados", aunque se siente la misma emoción.
Bien distinto fue las sensaciones que recibió, por ejemplo, cuando el pasado 23 de marzo actuó en el estadio argentino del River Plate ante la presencia de unas 45.000 personas.
"Pensé que al ser un estadio de fútbol sería frío pero fue genial y conseguimos conectarnos hasta con el último espectador", afirmó.
Si en los próximos Grammys Latinos, Sanz ganara su nominación al mejor álbum del año por su octavo álbum "El tren de los momentos" comentó que lo colocará en su estudio junto con los otros 15 Grammys que se ha ganado porque "si no están allí como que la música no suena también".
Sanz no podrá asistir a la entrega de los premios en Las Vegas el 8 de noviembre porque estará en Colombia en plena gira por Latinoamérica que comienza el próximo 21 de octubre en San Juan ( Puerto Rico). EFE zm/esc (con fotografía)
Terra/EFE