Hispanos prefieren cuidar de sus enfermos en casa por valores familiares
Un alto porcentaje de hispanos prefiere atender a sus familiares enfermos en casa antes que llevarlos a un centro especializado por el valor que conceden a la familia, según la Asociación de Jubilados de EEUU.
09/07/2007 -- El cubano José Rodríguez lleva cinco años cuidando en su casa de Miami a su mujer, Ana Rodríguez, que enfermó de Alzheimer cuando tenía 59 años.
Al principio Rodríguez compatibilizó esta tarea con su trabajo de contador, pero pasados tres años decidió abandonar su empleo y se jubiló a los 62 años, tres antes de lo previsto, para dedicarse exclusivamente a cuidar a su mujer.
"Vi que no la podía dejar sola en la casa porque era un peligro, podía salir a la calle y perderse o dejar encendido el fogón de la cocina y quemar la casa", declaró en una entrevista telefónica el cubano, con tres hijos que, a pesar de estar casados, le brindan "apoyo económico y moral".
A sus 67 años, Rodríguez asegura que, a pesar de los cambios que ha experimentado su vida -además de abandonar su trabajo tuvo que encargarse de las tareas domésticas-, está "muy satisfecho" por poder ocuparse de su mujer, una labor para la que nunca se imaginó que tuviera tanta fortaleza.
"No creo que nadie vaya cuidarla como la cuido yo ni a darle el cariño que le doy yo en la casa", comentó Rodríguez, que señaló que lo último que haría sería internarla a un centro, a no ser que le falle la salud y no le quede otro remedio.
"Hay que hacerle de todo, alimentarla, bañarla, acostarla, llevarle al baño... pero no me pesa en absoluto, muchas personas no tienen la oportunidad que tengo yo de cuidar a sus seres queridos", añadió.
La Asociación de Jubilados de EEUU (AARP por siglas en inglés) calcula que en el 17 por ciento de los hogares hispanos hay por lo menos un cuidador que, como Rodríguez, ha optado por atender personalmente a un familiar enfermo en casa en vez de enviarles a un centro especializado.
EFE

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