Los genes podrían ayudar a fomentar el consumo excesivo de alimentos
Un estudio sugiere que cambios cerebrales químicos basados en el ADN podrían significar que se necesita más comida.
18/10/2007 -- Científicos de la Universidad de Búfalo afirman que quienes tienen niveles genéticamente más bajos de dopamina, una sustancia química cerebral que ayuda a hacer que comer y otras conductas resulten más satisfactorias, podrían estar impulsadas a comer más.
"No estábamos estudiando la obesidad en sí, sino la motivación para comer. Deseábamos comprender cómo regula el cerebro la motivación para comer", explicó Jennifer Temple. coautora del estudio y profesora asistente de investigación en pediatría.
En un informe que aparece en la edición de octubre de la revista Behavioral Neuroscience, el equipo de Temple evaluó genes relacionados con diferencias en la actividad cerebral, en particular la influencia de una variación genética relacionada con una menor cantidad de receptores de la dopamina D2 en las células. Cerca de la mitad de la población porta esa variación, llamada Taq1A1.
Según los investigadores, las personas que tienen menos receptores de dopamina necesitan consumir más de una sustancia de recompensa (ya sea alimentos o drogas) para alcanzar el efecto que otras personas alcanzan con menos.
Al investigar más a fondo, el equipo de Búfalo estudió a 29 hombres y mujeres obesos y a 45 no obesos, entre los 18 y 40 años de edad. Los investigadores tomaron muestras de ADN del interior de la mejilla de cada persona para determinar si portaban la variación Taq1A1.
"Vinieron al laboratorio dos veces", señaló Temple. "En la primera visita, les dimos una gran porción de seis alimentos para merendar y les dijimos que era una prueba de sabor. Evaluaron los alimentos por sus características de sabor. Dejamos los alimentos en la habitación mientras completaban la evaluación". A los participantes se les dijo que podían comer todo lo que quisieran y los investigadores anotaron lo que ingirieron.
En la segunda visita, los investigadores evaluaron la motivación para comer de cada participante. Para ganar una recompensa de alimento, cada persona tenía que hacer clic con el ratón de una computadora veinte veces. "Para obtener más comida, tenían que hacer clic cuarenta veces", señaló Temple. "Deseábamos determinar qué tanto estaban dispuestos a trabajar por comida". Como recompensa, los participantes podían elegir alimentos o la oportunidad de leer un periódico.
DrTango

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