Mariana Villarreal se casa con Luis Alberto Salvatierra.
Recién llegados de su luna de miel, Luis Alberto tiene que dejar sola a Mariana por razones de trabajo.
Leonardo Mendizabal, el socio de Alberto se acerca a su casa para saludarles. Mariana sufre un desmayo y cae en brazos de Leonardo.
Luis Alberto se deja engañar por las apariencias y cree que su esposa le ha engañado.
Cuando el medico les confirma que van a ser padres, Luis Alberto rechaza al niño y Mariana decide darlo en adopción.
Los remordimientos, el dolor que le causará este abandono y la búsqueda del niño marcarán a partir de este momento la vida de Mariana.


